…Pero hay un recuerdo, uno querido, uno inolvidable que surge en mi memoria, cuando contemplara la Mater Dolorosa: el recuerdo, triste y dulce a la par, de la única que oró por mí: blanco lirio entre las purpuras adelfas del poeta…(Ángel de Campo)

Virgen Dolorosa. Museo Nacional del Virreinato

Estamos en el viernes previo a la Semana Santa. En tiempos antiguos, cada viernes de Cuaresma era dedicado a rememorar algún misterio o pasaje de la Pasión de Cristo, tales como la corona de espinas, la columna de los azotes, el Divino Rostro, entre otros, o bien, a alguno de los personajes que participaron en estos momentos, como San Juan, San Pedro, Magdalena y La Virgen María, a quien se dedicaba el último viernes de la Semana Santa.

Es por ello que surgió la costumbre del Viernes de Dolores, que como su nombre indica, era dedicado a rememorar los dolores de la Virgen María, una semana antes del propio Viernes Santo, y que siendo un día mayormente dedicado a recordar los sufrimientos de Cristo, poco espacio dejaba para recordar los misterios marianos, de allí la pertinencia de meditarlos la semana previa.

Altar de Cultos en Andalucía, España

Los Incendios de Dolores

Estos días previos a la Semana Santa eran aprovechados por las hermandades y cofradías para acercar más a sus fieles las imágenes que en días próximos serían portadas en las procesiones de la Semana Mayor. Para tal ocasión, se buscaba mostrar el esplendor de las imágenes y la propia asociación de fieles mediante los denominados «altares de cultos», muy comunes en la región de Andalucía en España (imagen superior). Como muchas costumbres, esta llegó a América, donde adoptó diversas formas, como en Guatemala, con los llamados altares de Velación.

En México, la tradición derivó en los llamados Altares de Dolores. A pesar del origen ya mencionado, la versión mas aceptada es su aparición en Italia en el siglo XIII por la Orden de los Hermanos Servitas también conocidos como Siervos de María. Se piensa que el primer altar de dolores de la Nueva España se colocó en el siglo XVI en San Juan de Ulúa, Veracruz. En el siglo XVII se empezaron a colocar en templos e iglesias Altares de Dolores.

Durante los siglos XVIII y XIX se colocaban estos altares tanto en los negocios como en los hogares, los cuales, al concentrar una gran luminosidad en espacios pequeños derivaron en que se les denominara también «Incendios», nombre dado por la cantidad de cirios y veladoras que en los altares se colocaban, que sumado al efecto reflejante que daban los diversos elementos del altar, daban la sensación de estar ante un incendio. Del altar, los elementos que lo componen son los siguientes:

Indispensablemente, la imagen de la Virgen María, en su advocación de los Dolores o la Soledad. Puede estar representada bidimensionalmente (cromo, lienzo, lámina, fotografía) o en relieve (escultura, imagen de vestir, etc.)Las esferas de vidrio se usan para reflejar la luz de las velas, en la época virreinal eran de plata. En muchas casas, al carecer de posibilidades económicas para adquirirlas de este material, se recurrió a las ya mencionadas. También se coloca un espejo que representa a Dios debido a que somos su viva imagen. Al menos se deben de prender 7 velas. Las esferas y las gotas tienen la función de reflejar la luz de las velas y es la razón por la cual a los altares se le llamó incendios.
Otro elemento en el altar de dolores son los tapetes hechos con aserrín, semillas o pétalos de flores. A su alrededor se colocan recipientes con germinados que representan la vida, la inmortalidad y la resurrección. Son típicas las figuras que en el estado de Oaxaca se realizan exprofeso para la ocasión, que se componen de animales como chivos, borregos, ángeles, y otros.

Animalitos para germinados de chía. Artesanía oaxaqueña de Atzompa.

Se colocan las siete dagas o espadas, clavadas en el corazón de la Virgen, que representan los 7 tormentos de María:
1. La profecía de Simeón.
2. La huida a Egipto.
3. El niño perdido en el templo.
4. María se encuentra a Jesús rumbo al Calvario.
5. Crucifixión y muerte de Jesús.
6. María recibe el cuerpo de Jesús al bajarlo de la cruz.
7. El Sepulcro de Jesús.

También se colocan recipientes con agua de colores en el Altar de Dolores que simbolizan las lágrimas de la Virgen María. Los colores en la decoración del Altar, tienen un significado, el café es vinagre que le dieron a Cristo, el rojo es la sangre derramada por Cristo durante la pasión de Cristo, el blanco es la pureza de la Virgen, el verde simboliza la resurrección y el morado la penitencia.
Se colocan además naranjas que aluden a la amargura de María, sobre ellas se clavan banderas de papel picado que significan el triunfo de la resurrección sobre la amargura. Las flores de cucharilla de la palma manifiestan la victoria sobre el mal. Otros objetos que también suelen colocarse en el Altar de Dolores son aquellos que aluden a la Pasión de Cristo: como la corona de espinas, la cruz, el martillo, los dados, los clavos, el látigo y los dados.

La otra fiesta de los Dolores

La principal razón para conmemorar los Dolores de la Virgen la semana previa al Viernes Santo obedecía al poco espacio que dejaba para tal acción en dicho día. Hoy existe la costumbre de realizar la meditación de estos misterios el Sábado Santo, costumbre relativamente reciente, que surge en los años 60 con las reformas del Concilio Vaticano, que confirió un carácter penitencial a este día, antiguamente festivo, ya que desde la mañana se entonaba el Gloria, lo que originó en el termino del llamado Sábado de Gloria, hoy cada vez menos común.

De esta misma reforma surge la fiesta del 15 de septiembre como la actualmente oficial para recordar los Dolores de María, que sin embargo, por tradición, aún es válido meditar el último viernes de Cuaresma. La razón de esta otra fecha no es arbitraria, pues sucede un día después de la festividad de la Exaltación de la Cruz, el 14 de septiembre, lo cual la hizo propicia para enlazar ambos misterios entre si por naturaleza vinculados.

Debido a que este día permite con mayor libertad realizar festejos populares y verbenas, en contraste con la Cuaresma, algunos lugares en México también han adoptado esta celebración, sobre todo por su coincidencia con las fiestas patrias el mismo día, tal es el caso de la localidad de Santiago Tlacotepec, en el municipio de Toluca, al sur de dicha urbe. Los actos, entre otras cosas, consisten en un paseo con la imagen de la Virgen por las calles del poblado, la cual es trasladada en tractor, mientras es custodiada por algunas jóvenes, que también son responsables de cargarla al volver a ingresar al templo parroquial.

La comitiva es seguida por personas a caballo, grupo musical y los fieles de la imagen, que avanzan con el típico estallido de cohetes. Al ingresar, la imagen es colocada frente al altar principal, donde se ha colocado precisamente un «Incendio» similar a los del Viernes de Dolores. Otros eventos consisten en baile popular y quema de fuegos pirotécnicos, información extraída de un cromo que se encontraba al ingresar en el recinto (año 2023) el cual también funciona como estampa, y donde se situaba una canastilla donde los visitantes colocan la limosna ofrecida a la imagen.

El Viernes de Dolores en Atlacomulco

Aunque no existe evidencia como tal que nos hable de la celebración del Viernes de Dolores, con sus típicos altares, en épocas remotas, es indudable que debió haberse realizado algún tipo de celebración en tiempos antiguos, lo cual se infiere por el arraigo que tuvo esta tradición en el Bajío, Centro y Sur de México, lo cual no obstante pudo haberse realizado quizá solo en los templos de la geografía atlacomulquense. Prueba de esto último son la diversidad de imágenes marianas con esta temática existentes en la propia cabecera de Atlacomulco, siendo estas la de la capilla del Calvario, la del Santuario del Señor del Huerto y las dos de la Parroquia de Santa María de Guadalupe las mas antiguas.

Desde el año 2021, se realiza en este último templo el montaje del altar de Dolores, a iniciativa de la sacristía parroquial y fieles entusiastas que apoyan, bien sea con elementos, o en las labores de elaboración que el altar implica. Las dos primeras ocasiones ha lucido como titular una de las dolorosas de vestir que el recinto resguarda, y el pasado 2023 ha permitido la oportunidad de ver nuevamente de manera pública un lienzo de la Dolorosa, lo cual hace que valga la pena acercarse a este lugar cada Viernes de Dolores para recuperar o difundir esta tradición centenaria de México.

Da clic en alguna de las siguientes imágenes para visualizar algunos altares de Dolores.

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