Santiago Acutzilapan, ubicada en el municipio de Atlacomulco, al norte del Estado de México, es conocida principalmente por el auge comercial que allí se encuentra. Debido a dicho interés, gran parte de su arquitectura vernácula ha desaparecido en la zona donde se concentra el comercio, no así en otros de sus parajes y barrios, uno de ellos, el barrio de Boro, que cada 25 de diciembre celebra la festividad a sus dos titulares: el Niño Jesús y la Virgen María.

Niño Dios. Imagen venerada en la capilla de Boro

La capilla, por su parte, aunque de sencillas dimensiones, tiene la particularidad de ser la única de gran antigüedad en la localidad, además de la Parroquia antigua, con un estilo austero, pues está edificada con muros de adobe, vigas y un tejado. Al fondo conserva otro muro que servía para colocar las imágenes allí veneradas. Recién este año se realizaron trabajos para mejorar su aspecto, aunque intentando conservar en esencia el estilo de esta que es la única capilla de barrio que aún se conserva en el poblado.

LA FIESTA DEL 25 DE DICIEMBRE

Cada año, tiene lugar en los días próximos a la Navidad la celebración en honor de la Virgen María, imagen titular de esta capilla, que tiene como día culmen el propio 25 de diciembre. Esta celebración es anticipada con un novenario en el que la imagen visita las casas de algunos devotos llamados «fiesteros», que son los fieles que aportan económicamente para la celebración de la festividad. De entre estos llamados fiesteros, se elige a nueve personas, que serán las que ese año recibirán por un día la imagen en su casa, para finalmente en la tarde del 24 de diciembre dirigirse a la capilla de Boro en compañía de las imágenes de las otras capillas del poblado y de la Parroquia.

Pero si se consideran todos los preparativos previos en sí, estos comienzan desde un año antes. Particularmente tiene relevancia el día 2 de febrero, cuando también una persona que actúa como madrina del Niño Dios entrega la imagen para que permanezca en la capilla. Previo a la Navidad, volverá a su casa para salir también en procesión el 24 de diciembre, participando de la celebración litúrgica y el posterior arrullo.

Otra particularidad de esta fiesta son los llamados «Mashcarujus», que son personas enmascaradas, vestidas como viejos, y una mujer vestida mas o menos a la usanza tradicional de la localidad. Ellos han acompañado a los mayordomos desde los días previos al novenario, cuando se ha visitado la casa de los fiesteros, danzando en las casas de estos al son del acompañamiento musical que interpretan los «tamboreros», ensamble músical que se compone de violín y tambor. Al visitar las casas, los mashcarujus reparten dulces que son conocidos por algunos todavía como «medicina».

Finalmente ha llegado el 25 de diciembre. En un horario cercano al mediodía se realiza la celebración eucarística, para posteriormente salir en procesión por las calles cercanas a la capilla, acompañados de las imágenes que han llegado de visita, envuelto con el aroma del copal, el sonido de cantos y el danzar de los mashcarujus, todo ello enmarcado por las bellas vistas que ofrece de fondo la arquitectura vernácula de esta zona

LA IMAGEN DE LA VIRGEN MARÍA

Esta pequeña efigie, llamada sencillamente Virgen María, es la que originalmente recibió de manera exclusiva culto en esta capilla. Se trata de una pequeña imagen revestida como las llamadas vírgenes amponas, con manto que cae de manera triangular sobre los costados, con una cabellera, cetro y corona sobre las sienes. Porta al Niño Jesús en brazos. En la parte inferior del anda, se encuentra otra imagen, que cariñosamente algunos denominan como su «niña», por llevar una cabellera también larga.

Aunque carece de advocación mariana, esta imagen posiblemente represente a la Virgen de los Remedios, hipótesis sugerida por una antigua pintura que hasta hace algún tiempo se encontraba en la capilla (primera imagen de la galería) la cual se asemeja a representaciones antiguas que de esta imagen existieron en el virreinato. Otra posible advocación es la Virgen de la Natividad, que explicaría el porque de las tres imágenes del conjunto, algo que sucedía en ciertas representaciones de esta advocación. Este nombre quizá cayo en desuso por la confusión que tal vez causaba con la Virgen de la Natividad (siguiente imagen) de la cercana capilla de «Denza», que de hecho también se integra por tres imágenes, aunque estas son identificables por la indumentaria típica de los mazahuas de la localidad.

Sea cual sea el origen de esta imagen, los fieles seguirán celebrándola cada año consecutivamente, haciendo de este modo que perdure una tradición ya antiquísima que da un toque particular a la Navidad en Santiago Acutzilapan.

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